Pizza blanca sin gluten sin tomate, con ricotta, rúcula y jamón

Pizza blanca sin gluten: sin tomate, con ricotta, rúcula y jamón

Pizza blanca sin gluten sin tomate, con ricotta, rúcula y jamón

La pizza que no necesita tomate para ser perfecta

Hay una pizza que los amantes de la pizza italiana conocen bien y que en España sigue siendo una gran desconocida para muchos: la pizza bianca. Sin salsa de tomate. Sin el rojo que asociamos automáticamente con cualquier pizza. Solo la masa, una base de queso blanco cremoso, y los ingredientes que se añaden encima con un principio diferente al de la pizza roja.

La pizza blanca no es una pizza incompleta a la que le falta el tomate. Es una filosofía diferente de entender la pizza: sin la acidez del tomate como base, los sabores de los ingredientes se expresan de manera más limpia y más directa. La ricotta, la mozzarella, el parmesano, la rúcula amarga, el jamón curado. Cada elemento se nota por sí solo, sin competir con la salsa.

Para quien sigue una dieta sin gluten, la pizza blanca tiene además una ventaja técnica importante: sin salsa de tomate, la base no recibe humedad extra durante el horneado. Eso significa que la masa sin gluten, que tiene más dificultad para mantenerse crujiente bajo ingredientes húmedos, tiene más posibilidades de quedar perfecta en la versión blanca que en la roja.


Qué es exactamente la pizza bianca y qué no es

Existe confusión sobre qué es una pizza blanca. Aclaremos:

TipoBaseIngredientesEstilo
Pizza bianca romanaSolo aceite de oliva y salNinguno o romeroPan plano para aperitivo
Pizza bianca clásica napolitanaRicotta o crema de quesoMozzarella, ingredientes blancosPizza completa sin tomate
Focaccia biancaAceite + sal en abundanciaOpcionalPan grueso, no pizza
Esta recetaRicotta + aceite de olivaMozzarella, rúcula, jamón, parmesanoPizza completa sin tomate

La pizza bianca romana —la más famosa en Roma— es literalmente solo masa, aceite y sal, que se come como pan acompañando otras cosas. La que hacemos aquí es la pizza bianca como plato completo: con base cremosa de ricotta, quesos que funden y ingredientes encima.


Los ingredientes: blancos, cremosos y con carácter

Para 2 pizzas individuales o 1 pizza mediana:

Para la base blanca:

  • 200 g de ricotta fresca sin gluten
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo rallado fino
  • Sal, pimienta negra y nuez moscada
  • 30 g de parmesano rallado

Para encima (antes del horno):

  • 150 g de mozzarella rallada sin gluten
  • 80 g de queso de cabra fresco desmenuzado

Para después del horno (en frío):

  • 60 g de rúcula fresca
  • 80 g de jamón serrano en lonchas finas sin gluten
  • Parmesano en lascas al gusto
  • Hilo de aceite de oliva virgen extra

Para la masa: usa la masa de pizza sin gluten que ya tienes dominada del blog. La misma masa de siempre, misma hidratación, mismo proceso.

Por qué los ingredientes fríos van después del horno: La rúcula se chamusca y amarga con el calor. El jamón serrano pierde su textura y su grasa se derrite de manera poco atractiva. Estos ingredientes se añaden sobre la pizza caliente recién salida del horno: el calor de la masa los templa ligeramente sin cocinarlos, que es exactamente lo que buscamos.

La ricotta como base: La ricotta actúa como la salsa de tomate en la pizza roja: se extiende como base sobre la masa antes de los demás ingredientes. No funde como la mozzarella: se calienta y adquiere una textura algo más firme pero sigue siendo cremosa.


La base de ricotta: cómo prepararla para que no quede insípida

La ricotta sola sobre la masa puede quedar sosa. El ajo rallado, la nuez moscada y el parmesano transforman ese riesgo en una base con carácter propio.

Mezcla en un bol la ricotta con el aceite de oliva, el ajo rallado muy fino, sal, pimienta negra generosa y una pizca de nuez moscada. Añade el parmesano rallado y mezcla hasta obtener una crema homogénea.

Prueba: debe tener un sabor pronunciado porque será la base sobre la que todo lo demás se asienta. Si sabe a poco, añade más parmesano o más pimienta.


El montaje: el orden que marca la diferencia

1. La masa prehorneada: a diferencia de la pizza roja que se puede montar sobre masa cruda, la pizza blanca con ricotta funciona mejor con una precocción de la masa de 5 minutos a 220°C antes de añadir ningún ingrediente. La ricotta tiene humedad que, en contacto directo con la masa cruda durante el horneado completo, puede ablandar la base. El prehorneado crea una capa sellada que lo evita.

✉️

📬 ¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete y recibe nuestras nuevas recetas directamente en tu correo. ¡Gratis!

Sin spam. Puedes darte de baja cuando quieras.

2. La base de ricotta: extiende la mezcla de ricotta sobre la masa prehorneada con una espátula o con el reverso de una cuchara, dejando 1,5 cm de borde libre. La capa debe ser de unos 3-4 mm de grosor, generosa pero no excesiva.

3. La mozzarella y el queso de cabra: distribuye la mozzarella rallada sobre la ricotta. Añade el queso de cabra desmenuzado por encima. El queso de cabra no funde completamente: se calienta y crea pequeñas islas de sabor ácido entre la mozzarella.

4. El horno: 220°C, 8-10 minutos, hasta que la mozzarella burbujee y tenga manchas doradas y el borde esté crujiente.

5. Los ingredientes fríos al salir: rúcula, jamón en lonchas finas, lascas de parmesano y un hilo generoso de aceite de oliva virgen extra. Sirve inmediatamente.


Las cinco versiones de pizza blanca sin gluten

La pizza blanca admite muchas combinaciones. Todas parten de la misma base de ricotta:

VersiónIngredientes sobre la ricottaIngredientes en frío
Clásica (esta receta)Mozzarella + queso de cabraRúcula + jamón serrano + parmesano
Funghi biancaMozzarella + setas variadas salteadasTrufa rallada o aceite de trufa
Patata y romeroMozzarella + patata en láminas finas + romeroSal en escamas + aceite
Mar y montañaMozzarella + queso manchegoJamón ibérico + anchoas + aceite
Vegetariana mediterráneaMozzarella + tomate seco + aceitunasRúcula + parmesano + albahaca

La versión de patata y romero es especialmente interesante: la patata cortada en láminas muy finas (mandolina o cuchillo muy afilado) se pone cruda sobre la pizza antes del horno. El calor la cuece perfectamente en los 10 minutos de horneado y el resultado es una pizza que recuerda a la patata e rosmarino romana, considerada por muchos la pizza bianca más auténtica.


El maridaje con vinos: la pizza blanca en la mesa

La pizza blanca, sin la acidez del tomate, marida de manera diferente a la pizza roja. Esta información es útil para quien quiera hacer de esta pizza el plato central de una comida con invitados:

Según la Associazione Italiana Sommelier (AIS), la pizza bianca con ricotta y ingredientes cremosos pide vinos blancos de acidez moderada y buena estructura grasa: un Soave, un Verdicchio o un Albariño gallego funcionan perfectamente. La versión con jamón serrano e ingredientes curados marida con un rosado seco o con un vino blanco con algo de crianza.


Por qué la pizza blanca convence a los que dicen que sin tomate no es pizza

La pizza blanca tiene un efecto sorprendente en la mesa: casi siempre convence a quienes llegan con escepticismo. La razón es que los ingredientes tienen más protagonismo sin la acidez del tomate tapándolos, y la primera impresión visual —blanca, limpia, con la rúcula verde y el jamón rosado— es elegante de una manera que la pizza roja no puede replicar.

Para celíacos, tiene una ventaja adicional que ya mencionamos: la masa sin gluten aguanta mejor sin la humedad del tomate. Es, en muchos sentidos, el formato de pizza donde la versión sin gluten sale mejor parada en comparación con la de trigo.


Más allá de la pizza roja

La pizza blanca sin gluten abre un repertorio completamente nuevo para quien hasta ahora solo conocía la pizza con tomate. Si quieres seguir descubriendo todas las variantes de pizza sin gluten y un repertorio completo de recetas para todas las ocasiones, el Recetario Sin Gluten Fácil es el punto de partida.

👉 Descarga aquí el Recetario Sin Gluten Fácil y descubre que la pizza sin gluten tiene muchas más posibilidades de las que imaginabas.


¿Has probado la pizza blanca sin gluten? ¿Con qué ingredientes la has hecho? Cuéntanoslo en los comentarios.

Fuentes consultadas:

  • Associazione Italiana Sommelier (AIS): sommelier.it
  • Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE): celiacos.org

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *